Carmen R. C.
Entrar en un mundo de realismo mágico de la niñez es lo mejor, que la creatividad no tenga fin y todo surja espontáneamente. Así me sentí con Carmen.
Entrar en un mundo de realismo mágico de la niñez es lo mejor, que la creatividad no tenga fin y todo surja espontáneamente. Así me sentí con Carmen.
